Colegio oficial de Químicos y Asociación de Químicos | El Grupo de Asociaciones de Química (GAQ) y su contribución a la mejora de la percepción social de la Química
20214
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El Grupo de Asociaciones de Química (GAQ) y su contribución a la mejora de la percepción social de la Química

El Grupo de Asociaciones de Química (GAQ) y su contribución a la mejora de la percepción social de la Química

Juan Hernández Pérez1 y Miguel Ferrero Fuertes2
1Asociación de Químicos de la Comunidad Valencia (AQCV). C/ Asturias 19, 46023-Valencia, España
2Asociación de Químicos del Principado de Asturias. Avenida Pedro Masaveu,1, 33007-Oviedo,España

 

Introducción

El 16 de abril de 2002, en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, tuvo lugar la firma  de la I Declaración Internacional de la Química con el objetivo de dar a conocer a la sociedad el  importante papel que la química tiene para garantizar y mejorar la calidad de vida y el bienestar de  los ciudadanos. El 13 de septiembre de 2016, en Sevilla en el foro del 6th EuCheMS Chemistry  Congress, se redactó la II Declaración siendo algunos de sus firmantes: Jean Marie Pierre Lehn,  premio Nobel 1987; Antón Valer, presidente de la Federación Empresarial de la Industria Química  Española; Robert Parker, presidente ejecutivo de la UK Royal Society of Chemistry; el español

Avelino Corma, Premio Príncipe de Asturias 2014, entre otros muchos, en la que se hacía constar,  entre otras afirmaciones que “La Química está en la base de prácticamente todos los avances  científicos, tecnológicos e innovadores que permiten el progreso de la Humanidad, sin su  aportación no habría podido alcanzar, a lo largo del tiempo, una mayor esperanza y calidad de  vida.”

Contrariamente a estos documentos es conocido que para una parte importante de la población le asigna un gran prestigio a las ciencias en general, sin embargo, no ocurre lo mismo con la  Química, a pesar de ser una de las materias clave para poder explicar tanto el origen de la vida  como su contribución al logro de una mayor esperanza y calidad de vida. De hecho como se  señala en esta II Declaración algunos de los grandes desafíos a los que hoy en día debe hacer  frente la Humanidad están relacionados con el crecimiento demográfico, los cuales dependen en  gran medida de la Química y de cómo ésta se utilice, lo que demanda un esfuerzo de la  comunidad científica y del tejido industrial para generar productos, tecnologías y procesos  globalmente accesibles, abogando, además, por un modelo de crecimiento sostenible basado en  el aprovechamiento racional de los recursos disponibles en el planeta y todo esto no será posible  sin la participación de la Química.

Sin embargo, es frecuente ver en los medios de comunicación como se hace responsable a la  química de problemas alimentarios o medio ambientales, incluso anuncios publicitarios  remarcando que su producto “no tiene química” como una expresión positiva de su marca y pocas  veces resaltar la importancia que tiene en la solución de los problemas.

En un artículo publicado en “Estados Generales de la Química” en 2004, Armand Lattes,  Profesor de la Universidad Paul Sabatier (Toulouse III) y Presidente de la Sociedad Francesa de  Química con el título ¿Y si los químicos se parasen del todo? …Una página de ciencia ficción, para

que la sociedad fuese consciente del importante y trascendente papel que ha tenido, tiene y tendrá en la evolución de la vida en el planeta, describe una hipotética situación de cómo  sería la sociedad si los químicos de todas las procedencias, ante las críticas incesantes que se  vierten en los medios de comunicación que les acusa de ser responsables de todos los males,  tomaran la decisión de detener sus trabajos, sus análisis y sus actividades. Entre otras cosas  analiza lo que pasaría cuando las existencias de carburante empezaran a agotarse, o cuando la  ausencia de abonos impidiese utilizarlos en los campos, cuando se dejasen de fabricar  conservantes, plásticos o medicamentos, por señalar solo algunos de los elementos que  propiciaría que toda la población fuese consciente de reconocer la importancia de esta ciencia. A  esto podrían añadirse el imprescindible papel que en estos tiempos de pandemia ha tenido la  Química en la elaboración de medicamentos así como en otros imprescindibles productos  sanitarios como los equipos de protección individual (EPI), o de limpieza o desinfectantes.[1]

 

  1. Aportación de las Asociaciones de Química a la mejora de su imagen social

La imagen y la percepción pública de la Ciencia y la Tecnología son asuntos de una gran  importancia, pues no solamente inciden directa y profundamente en la vida diaria de las personas,  sino que necesitan del apoyo social para cumplir sus objetivos de investigación y desarrollo,  avance del conocimiento y transferencia para el desarrollo; los gobiernos las financian y  frecuentemente se enfrentan a decisiones técnicas o científicas con importantes repercusiones tanto en la vida de las personas como en medio ambiente.[2]

De ahí la importancia de que los ciudadanos adquieran una formación científica básica que les  permita participar con responsabilidad e interés en los procesos de toma de decisión. Estas  decisiones deben ponerse al servicio de la Humanidad para conseguir una mejora de la calidad de  vida de las personas y un cuidado y respeto al Medio Ambiente que proporcionen un mundo más  sostenible. Pues si bien, no puede dudarse de los beneficios que la Ciencia y la Tecnología  aportan a nuestra civilización, pero tampoco puede obviarse las graves problemáticas ecológicas y  sociales que su mal uso ha producido.[3]

En la concepción que las personas tienen sobre la ciencia en general y la Química en particular  intervienen básicamente dos factores: uno debido al importante papel que en la actualidad tienen los medios de comunicación junto con las tecnologías de la información y otro a la transferencia  del conocimiento que se produce a partir de su enseñanza en las escuelas y que, en ocasiones,  debe competir con la de los propios medios de comunicación. La escuela y los educadores deben  ser conscientes de esta situación y actuar en consecuencia, enseñando a los estudiantes a  “gestionar críticamente” la información de los medios.

Las Asociaciones de Química, formadas por personas relacionadas de una u otra forma con la  Química, se ocupan y se preocupan de colaborar con todos los estamentos que trabajan para  acercar a la ciudadanía al conocimiento científico, desarrollando actividades conjuntas en los  ámbitos educativo, social y profesional por lo que la divulgación científica entre los ciudadanos y  su enseñanza en todos los niveles del sistema educativo constituyen líneas preferentes en su  actuación.

El Grupo de Asociaciones de Química (GAQ) responde a la necesidad de adaptarnos a los  nuevos tiempos aprovechando la actual situación digital que permite estrechar relaciones,  compartir actividades y optimizar los recursos.

Son elementos básicos de su acción:

– Concienciar a la sociedad en general del importante papel de la Química en la mejora de la  calidad de vida.

– Divulgar los importantes avances de la ciencia, en particular de la Química, que ayudan a  mejorar la vida de las personas.

– Dar a conocer el papel de las industrias químicas en el bienestar de los ciudadanos.

– Concienciar al mundo de la industria química de la importancia de su compromiso con la  mejora del medio ambiente.

– Transmitir a todos los implicados y a los medios de comunicación para que difundan la  necesidad de que la Química se utilice para mejorar la calidad de vida.

– Dada la importancia que para el futuro tiene disponer de generaciones de científicos  preparados, colaborar con el profesorado en su tarea de fomentar y potenciar el interés de los  estudiantes de secundaria hacia el estudio de las ciencias, en general, y de la Química en  particular.

– Incorporar e integrar los medios de comunicación y tecnologías de la información y  comunicación como instrumentos para su divulgación y su enseñanza.

  1. El proceso de enseñanza-aprendizaje elemento esencial para la mejora de la imagen de la Química

Preocuparnos por mejorar la imagen de las ciencias en general y de la Química en particular en la  sociedad supone considerar como elemento esencial para lograrlo partir de la necesidad de que la  enseñanza de esta materia desde los primeros niveles en la que aparece tenga presente este  objetivo. Diversos trabajos de investigación han manifestado que el interés de los alumnos por las  ciencias decrece conforme aumentan los años de escolaridad lo que justifica el desinterés del  alumnado hacia los estudios científicos y consecuentemente la disminución en el número de  alumnos que cursan materias científicas y, lógicamente, los que optan por seguir estudios  universitarios relacionados con la Química.[4]

Como señalan también diversos autores, múltiples son las causas que pueden justificar este  hecho si bien podríamos reducirlo básicamente a dos: la organización del sistema escolar y la  enseñanza usual de las ciencias.

 

2.1. La Química en el curriculum escolar

En todos los países de nuestro entorno, sabedores de la importancia que para el futuro tiene  disponer de buenos profesionales que nos permitan ser competitivos y que asegure el bienestar  de nuestra sociedad aportando generaciones de científicos preparados, consideran que la  formación científica y técnica es esencial para el progreso y el desarrollo de la sociedad. En el año  2003 el Senado Español emitió un informe referente a la situación de las enseñanzas científicas  en nuestro País que concluía considerando, como defecto grave en la estructura del sistema  educativo, la escasez de horas dedicadas a la enseñanza de las materias científicas y la escasez  (o inexistencia) de la preparación experimental que reciben los alumnos en comparación con los  sistemas de los países de nuestro entorno.

A pesar de ello, desde entonces nunca se ha tenido en cuenta en los constantes cambios de  currículo que se han producido en nuestro País a pesar de que en los preámbulos de todas las  leyes Educativas mencionan la necesidad de que todos los alumnos adquieran una cultura básica  en ciencia y tecnología. Sin embargo este informe de poco sirvió si nos centramos en el peso que  las ciencias y especialmente la Química ha tenido y tiene en las leyes educativas que desde  entonces se han publicado como tampoco sirvieron las opiniones que diversos científicos  españoles de reconocido prestigio internacional emitieron o los diversos estudios que se hicieron  desde diversas organizaciones relacionadas con la Química como fue el que con el título:  “QUÍMICA en la LOMCE: Observaciones de la ANQUE al PROYECTO de CURRÍCULO BÁSICO  de la ESO y del BACHILLERATO” que elaboró la Sección Técnica de Enseñanza de ANQUE. En  este documento, tras un análisis de la Química que se proponía en cada uno de los cursos de la  enseñanza secundaria, se les hacía propuestas tanto de organización como de profundidad de  contenidos como la consideración de materia experimental que debería ser.

En el curriculum actual de la educación secundaria la única Química que la totalidad de  alumnos estudian en la ESO es en 2º (3 horas semanales en prácticamente todas las  comunidades a excepción de Asturias y La Rioja que dan 4 y Comunidad Valenciana que solo son  2) y en 3º (2 horas todas menos Madrid, Castilla-La Mancha, País Vasco, Extremadura y La Rioja)  y estas horas compartiendo con la Física por lo que el balance total de las horas que en total un  alumno ha estudiado en toda la enseñanza secundaria es de 2,5 horas a la semana. Este es un  dato que puede ser una de las causas de que sean minoría los alumnos que elijan la Física y Química en 4º de la ESO, curso básico para posteriormente elegir el itinerario científico del  bachillerato.

Actualmente el Congreso de los Diputados ha aprobado una nueva ley la LOMLOE, la séptima  desde la democracia, ahora estamos en el proceso de su desarrollo en el que deberá aprobarse los  curricula que la integren. En una entrevista en 2017 publicada en Europa Press el historiador de  ciencia y académico de la RAE José Manuel Sánchez Ron, además de afirmar que “la sociedad  española es consciente de que su vida actual y futura depende y está relacionada de manera muy  íntima con la ciencia”, criticó la «trágica» situación que vive España con respecto a la ciencia y ha  pedido una mayor atención y cuidado de aquellas «asignaturas básicas para cualquier  comprensión futura de la ciencia», como son las Matemáticas, la Física o la Química, sobre todo  en la enseñanza primaria y secundaria”.

Desde el GAQ tenemos la obligación de hacer llegar a los legisladores el papel e importancia  que para el futuro tiene disponer de buenos profesionales que nos permita ser competitivos y que  asegure el bienestar de nuestra sociedad con generaciones de científicos preparados. Para ello  colaboraremos con todas las asociaciones con las que compartimos la necesidad de que las  ciencias en general y la Química en particular adquiera un mayor protagonismo en los nuevos  curriculum.

2.2. La enseñanza de la Química y su didáctica

Si bien, como ya se ha señalado, el curriculum es un hándicap importante que puede servir para  justificar el aumento del desinterés y el consiguiente descenso de alumnos que eligen la Química  a lo largo del periodo escolar solo lo es cierto en parte, ya que lo que se enseña y cómo se  enseña constituye, sin lugar a dudas, otro factor que debe tenerse en cuenta. Así resulta  elocuente comprobar cómo es frecuente, entre el profesorado de esta materia, cuando se desea  remarcar el bajo nivel de Química que posee un alumno mencionar el de la formulación y pocas  veces se les ocurre preguntar por sus usos y aplicaciones como pudiera ser preguntar por si  conocen el papel de la glucosa en la alimentación, o el peligro de intoxicación que existe al  producir combustiones en lugares cerrados o el envenenamiento que se produce si se mezclan  dos productos caseros como el salfuman y la lejía por utilizar ejemplos de situaciones que pueden  producirse a lo largo de sus vidas e incluso también suele ser bastante habitual en los alumnos  que acaban la ESO conocer la fórmula de compuestos sencillos como por ejemplo el ácido  clorhídrico, el hidróxido sódico, el hipoclorito de sodio o el carbonato cálcico pero pocos los que lo  relacionan con el salfuman, la sosa caustica, la lejía o el mármol [5] lo que evidencia una  separación entre la Química que se enseña y la Química cotidiana, esa que es parte responsable  de la mejora de la calidad de vida experimentada a lo largo de la vida.

Juan Ignacio Pozo, catedrático de psicología de la Universidad Autónoma de Madrid describía  de una forma muy gráfica lo que para él fue la química que estudió en su etapa de estudiante.[6]

“Cuando yo era joven e indocumentado una de las muchas tareas que me agobiaban era el  estudio de largas e incomprensibles fórmulas llenas de letras grandes y pequeños números que a  veces se fundían para producir otras fórmulas aún más raras y difíciles. Las letras eran símbolos que representaban elementos de una tabla que había que memorizar periódicamente. Según  decían estaba aprendiendo química. Pero solo hoy, unos cuantos años después de aquellos  conocimientos químicos solo quedan algunos vestigios, piezas de un puzzle tal vez nunca  acabado, perdidas en algún rincón de la memoria donde reposan también los Reyes Godos y  alguna que otra batalla célebre”.

Esta identificación de formulación con Química es compartida todavía por un sector amplio de  la población debido a que en la enseñanza recibida de esta materia el profesorado, forzado por la  casuística del sistema, se ha preocupado más de transmitir el conocimiento de las teorías, la  utilización de fórmulas y el cálculo de magnitudes que ocuparse de transmitir sus usos y  beneficios priorizando el carácter propedéutico sobre el formativo y orientativo perdiendo con ello  la posibilidad de transmitir una Química próxima al alumno que le pueda generar interés por  conocerla. No se trata de dejar de enseñar el entramado teórico que permiten entender y explicar  el comportamiento químico de las sustancias y sus cambios, ni tampoco, como desde ciertos  sectores conservadores aducen, de bajar el nivel sino de recordar que la enseñanza no  universitaria tiene además de su finalidad propedéutica la formativa y la orientativa por lo que se  trata de hacer estas finalidades compatibles a través de la selección de los contenidos que se  impartan y la metodología que se aplica y ahí es donde tiene sentido la didáctica ya que ésta se  ocupa de trabajar los aspectos que permiten mejorar el proceso de enseñanza-aprendizaje.

  1. La contribución del GAQ a la mejora del aprendizaje de la Química

El ámbito educativo constituye uno de los pilares esenciales en el que las Asociaciones de  Químicos nos movemos para poder alcanzar nuestros objetivos, lo que supone organizar  actividades y colaborar con las personas –profesores- y con los estamentos –centros docentes,  universidades- relacionados con su enseñanza. Por otra parte, la digitalización actual permite  acercar a las personas de diferentes ubicaciones geográficas facilitando poder emprender  proyectos y organizar actividades conjuntas de las que se pueda favorecer a los profesionales del  mundo educativo, siendo esta la línea que propició la formación del GAQ. Actividades como:

El curriculum de Química en la LOMLOE

Es un hecho constatado la pérdida progresiva y constante que las ciencias en general y la  Química en particular están sufriendo cada vez que se aprueba una nueva ley orgánica de  educación lo que además de incumplir una de las ideas que se reconoce en el preámbulo de la  ley, como es la necesidad de que todos los alumnos adquieran una cultura básica en ciencias y  tecnologías, reduce el número de alumnos que optan por elegir ciencias y consecuentemente  disminuye el número de estudiantes que deciden seguir carreras relacionadas con la Química  perjudicando las posibilidades de los graduados en esta materia de poder ejercer la docencia.

Como ya se ha señalado las Asociaciones de Químicos tienen como finalidad básica la defensa  de la Química y los Químicos, por lo que trabajar para hacer llegar a los representantes políticos  responsables de la aprobación del curriculum nuestras propuestas se convierte actualmente en una línea prioritaria de actuación de forma conjunta para todas las Asociaciones hasta que se  apruebe de forma definitiva el currículo base –conocido como “enseñanzas minimas”– y aquí es  donde el GAQ puede y debe dar respuesta ya que después, debido a que el currículo escolar es  competencia de las Comunidades Autónomas, deberán ser las Asociaciones las que hagan llegar  sus propuestas a sus correspondientes responsables autonómicos.

Esta preocupación es compartida por otras instituciones. Por ello es urgente y prioritario  elaborar un documento consensuado entre todos los estamentos preocupados por la pérdida de  influencia en el curriculum escolar de las ciencias para hacer llegar a las autoridades competentes nuestra preocupación y propuestas. Documento que debería estar refrendado, tanto por las  Facultades de Química como por el CSIC y por personas de reconocido prestigio en el campo de  la Química. Los autores somos conscientes de que también hay asociaciones de profesores de  Física y Química interesados en lograrlo con los que también debería contarse para unificar  esfuerzos.

Por otra parte, es importante considerar que en esta ley se propone un currículo más flexible y  abierto, lo que se traduce en un cambio del modelo actual, en el que los profesores tendrán  mucha más libertad para elegir qué contenidos concretos desean impartir en el aula. Se trata de  diseñar qué y cómo debemos enseñar la Química en la educación secundaria. Esto supone un  trabajo añadido al profesorado, pero también una oportunidad de poder hacer realidad la  posibilidad de ofertar un curriculum en el que se conjuren los caracteres formativo, propedéutico y  orientativo.

Las Olimpiadas: Bachillerato y ESO,

El 22 de abril de 2017, coincidiendo con la celebración del “Día de la Tierra”, se celebraron  actos y manifestaciones en más de 600 ciudades de todo el mundo bajo el eslogan “Sin  investigación no hay futuro” y se elaboró un manifiesto en el que se reclamaban acciones y  medidas. Ninguna de ellas estaba relacionada con la enseñanza en los niveles preuniversitarios a  pesar de que ese nivel es esencial para crear vocaciones y, en consecuencia, futuros científicos.  Es en este contexto en el que tiene cabida la convocatoria, organización y celebración de la  Olimpiada Química anualmente al ser un evento dirigido básicamente a los estudiantes de 2º de bachillerato  que pretende  motivar y favorecer el interés de los estudiantes hacia su estudio y aumentar el número de  estudiantes que opten por estudios superiores relacionados con esta materia, además de buscar  la excelencia entre los estudiantes de química, intentando detectar aquellos alumnos con el mejor conocimiento de Química premiando su esfuerzo y seleccionándolos para representar a nuestro  país en los encuentros internacionales.

Sin embargo, en nuestro País, la Química, deja de ser materia obligatoria para todos los estudiantes en 3º de la ESO por ello, si las Olimpiadas de Bachiller ayudan a que un mayor número de estudiantes opten por  estudios relacionados con la Química, el 4º curso de la ESO resulta crucial para que los  estudiantes de este nivel opten por itinerarios científicos cuando acceden al Bachiller lo que por ello desde alguna Asociación como la de Asturias lleva años convocando también Olimpiadas en ese curso.

Jornadas anuales

Por otra parte, desde la Sección Técnica de Enseñanza del ANQUE (Asociación en la que  entonces formábamos parte las Asociaciones que ahora estamos en el GAQ), durante años,  aprovechando la presencia del profesorado de toda España que acompañaba a sus alumnos a la  Olimpiada Nacional, se celebraba una Jornada de Formación, con gran aceptación por parte de  los numerosos asistentes, en las que profesionales de reconocido prestigio participaban  impartiendo conferencias de divulgación y de temas didácticos además de mesas redondas  relativas a la actualidad de la enseñanza.

Proyectos

“Mujeres científicas”. De nuevo, Sergio Menargues ha hecho un encomiable trabajo preparando  69 posters correspondientes todas a mujeres en los que figuran las aportaciones de estas mujeres  a la Ciencia en general y muy particular a la Química, además de citar las posibles barreras que  su situación les generó. El pasado 14 de octubre, Sergio impartió una videoconferencia con el  título “Mujeres en Química: desde madame Lavoisier hasta la eternidad” en la que presentó y  comentó alguno de los posters (https://youtu.be/n_wT_HNfBpk). Por deferencia de Sergio, ha  cedido al GAQ los derechos para poder disponer del material para difundirlos a cuantas  asociaciones lo deseen para hacer exposiciones.

“Divulgar y aprender Química a través de la Resolución de Problemas”. Este es un proyecto  cuya finalidad es la de proponer en todos los niveles educativos problemas con enunciados que  aporten cultura química a través de introducir propiedades de algunos de los productos que  aparecen en el problema y sus aplicaciones.

Innovaciones e investigaciones: Desde el GAQ se pretende dar cobertura a los grupos  docentes que hagan propuestas innovadoras o pequeñas investigaciones dirigidas a mejorar el  proceso de enseñanza-aprendizaje de la Química.

Materiales didácticos: Otra de las contribuciones a la didáctica es la de publicitar materiales  didácticos que puedan considerarse interesantes como puede ser el publicado por Jaime  Carrascosa, Salvador Martínez y Juanjo Ruíz donde se ofrecen desde libros de texto y de  problemas y materiales educativos. Materiales que pueden resultar muy útiles para hacer  propuestas curriculares al amparo de la nueva ley educativa: https://didacticafisicaquimica.es/

Referencias bibliográficas
[1] J. García Martínez. Químicos del Sur 2020, 54-60.
[2]. A. Vázquez, M. A. Manassero. Imagen de la Ciencia y la tecnología al final de la educación  obligatoria. Cultura y Educación 2004, 16, 285-398.
[3] R. M. Pujol. Educación científica para la ciudadanía en formación. Alambique 2002, 32, 9-16.
[4] J. Solbes, R. Montserrat, C. Furió. Didáctica de las Ciencias Experimentales y Sociales 2007, 21, 91-117.
[5] La formulación en el nuevo curriculum de química (J. Hernández, L. Palacín. Comunicación,  Lenguaje y Educación 1997, 101-107.
[6] Procesos psicológicos en el cambio conceptual en Química. Aspectos Didácticos en Física y  Química 1-36, ICE-Universidad de Zaragoza.
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