Colegio oficial de Químicos y Asociación de Químicos | Crónica de la vacuna anti-COVID-19 (30-05-21): El ritmo de vacunación en España desciende.
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Crónica de la vacuna anti-COVID-19 (30-05-21): El ritmo de vacunación en España desciende.

Crónica de la vacuna anti-COVID-19 (30-05-21): El ritmo de vacunación en España desciende.

Las cifras indican que el ritmo de vacunación en España está bajando desde el pasado 11 de mayo. Es cierto que este es  un fenómeno común a buena parte de la Unión Europea  y atribuible en parte a la falta de dosis,  pero la velocidad de descenso en España resulta especialmente acusado  y ya lleva  18 días así. En este artículo analizamos la situación y los posibles escenarios que pueden resultar.

Un ritmo de vacunaciones declinante.

El pasado jueves, día 27 se cumplían  cinco meses desde que España comenzó la campaña de vacunación contra la COVI-19, un proceso  que ha estado erizado de contratiempos, pero que últimamente había cogido ritmo. A día de hoy ya hay un 36% de la población inmunizada con al menos una de las dosis de la vacuna, es decir, ya están protegidas contra el virus, aunque sea parcialmente.

Pero, aunque los medio oficiales  intentan transmitir optimismo, solo el 17,8% de los españoles está completamente inmunizado, es decir, ha recibido las dos dosis de Pfizer, Astra Zeneca o Moderna (la de Janssen solo requiere una dosis pero apenas se han puesto 341.000). Así, para cumplir el  objetivos del Gobierno (70% de la población inmunizada a  finales de agosto), España tendría  que inocular en el entorno de 40,5 millones de vacunas (depende de las vacunas de dosis única de Janssen que se administren).

La mayor cifra de pinchazos se contabilizó la primera semana de mayo, cuando se dio una media diaria de 385.714 inoculaciones. El  récord se produjo el 6 de mayo, cuando España demostró que podía llegar a administrar 573.014 dosis en solo 24 horas. Ahora bien, el 11 de mayo la media ya bajó a 322.037 dosis inyectadas y desde ese momento no ha hecho más que bajar hasta alcanzar una de 310.000 dosis en el día de ayer.

Es cierto que en la Unión Europea el ritmo ha bajado también pero lo ha hecho mucho menos, de 0,79% de  media por cada 100 habitantes al día a 0,72%.

Con esta perspectiva, incluso aunque se recuperara el ritmo de los 322.000 dosis de antes de iniciar el descenso (las de principios de mayo), dado que quedan 92 días para llegar al último día de  agosto, para cumplir el objetivo, al menos se tendrían que inocular a un ritmo aproximado de 440.000 dosis diarias. Es decir,  tendría que subir casi un 37%, 119.000 dosis más cada día.

¿Es sólo un problema de falta de vacunas?

 

Según el Ministerio de Sanidad, ha día de hoy  se ha administrado  el 93,3% de las dosis recibidas, es decir, al estar el sistema justos de dosis, esta sería la causa de la ralentización. Pero la próxima semana España recibirá 4,6 millones de dosis de vacunas lo que supondrá un nuevo récord de llegadas.  Según esto, al disponer de viales suficientes se podría recuperar el ritmo de vacunación anterior al descenso, e incluso superarlo. Ahora bien, esto supondría no contar con el efecto del sentimiento anti-vacunas.

 

Según The World In Data el,  número de personas en España que se manifestaban a finales de marzo como “no vacunados ni deseosos de ser vacunados” era nada menos del 23,52%. El número de “no vacunados y dudosos de desear ser vacunados” era de 17,44%. Esto suma casi un 41%. Y tengamos en cuenta que eso fue antes del “parón”  gubernamental de la  vacunación con Astra Zeneca al millón y medio de personas que habían recibido la primera dosis de esta empresa y  que han estado semanas sin saber qué segunda dosis se les iba a administrar,  lo que sin duda ha aumentado el escepticismo.

Otro factor a tener en cuenta es que es más fácil vacunar  a las personas que se sienten en más riesgo (lo mayores) que a las capas progresivamente más  jóvenes que vienen ahora, para  los que el análisis riesgo-beneficio es progresivamente menos favorable.

 

El ejemplo de EEUU nos parece suficientemente indicativo: el 13 de abril alcanzaron el culmen de vacunaciones con 1,01 vacunas al día por cada 100 habitantes (promedio de los últimos 7 días): desde entonces este índice no ha hecho más que bajar en USA hasta los 0,42 vacunas al  día por cada 100 habitantes del día de 29 de mayo (insistimos que se trata del promedio de los últimos 7 días).   Y no es por falta de vacunas.

 

A nuestro entender en España no se está teniendo en cuenta el poder del sentimiento anti-vacunas ni  la capacidad que tiene para ralentizar el proceso.

 

Otra incógnita es si el sistema público sanitario es capaz de seguir vacunando al ritmo de principios de mayo con un personal al que se le está pidiendo un esfuerzo ya muy prolongado y en fechas cercanas a sus vacaciones de verano.

 

En las próximas semanas, tendremos la respuesta.

 

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